CICLO-C 2015-16

 

TIEMPO DE ADVIENTO

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO.

 

Lecturas:

Primera lectura  Jr 33, 14-16  “Suscitaré a David un vástago legítimo".

Salmo Responsorial  Sal 24  “A ti, Señor, levanto mi ojos”.

Segunda lectura  1 Tes 3, 2-4, 2  “Que el Señor os fortalezca internamente, para cuando venga Jesús”.

Evangelio  Lc 21, 25-28.34-36  “Se acerca vuesta liberación"

 

VIGILANTES Y PREPARADOS

 

            Iniciamos un nuevo año litúrgico, es el ciclo “C” con el evangelio de Lucas. El Adviento marca el comienzo de cada año litúrgico y hoy es el primer domingo de adviento donde la Iglesia invita a prepararse para acoger al mismo Dios hecho niño que vendrá a cada corazón del hombre en Navidad. En efecto, necesitamos que nazca Dios en nuestros corazones, necesitamos nos dé, calor, luz y así podamos llegar un día a su presencia en la vida eterna. Pero hoy la liturgia quiere hacernos entender que su venida no solo fue en los inicios de la era cristiana, sino que viene nuevamente al final de los tiempos. Y para ello nos anima a prepararnos.

            La preparación es necesaria para cualquier actividad cotidiana: se debe prepararse el estudiante para lograr triunfar, se debe prepararse el enfermo para la intervención, se debe preparar el trabajador para rendir más, la mamá se debe prepararse para llevar adelante el hogar. Esto es así, y en la vida espiritual necesitamos hacerlo todavía con más conciencia pues de ella depende nuestra salvación eterna.

            El hombre  de ayer, de hoy y de siempre es un ser que espera.  Vive esperanzado en lo futuro, busca mejorar su situación personal o social, en fin la esperanza da sentido a su vivir.  La espera es el clima del vivir humano, sólo esperando podemos sobrevivir. Gracias a la esperanza avanza la humanidad, cuya historia está llena de esperanzas. Es la esperanza que sostiene al cristiano en su actuar diario, en la hora de la muerte y del dolor, en la salud y la enfermedad, la paz y la injusticia, la familia o la misma sociedad. Quien no espera nada está acabado como persona y como cristiano. El cristiano no se limita simplemente a ver las miserias de este mundo, el pecado y las inmoralidades que cada vez aumentan, el cristiano tiene un mensaje de esperanza unas palabras de consuelo y optimismo. Sabemos que Dios nos llama a construir su Reino, aquí  y ahora; ese “Reino” de paz, justicia, verdad y amor, esto haremos realidad si ponemos  cada uno lo mejor de nosotros mismos en la familia, el trabajo, el barrio y la comunidad.

            El evangelio de hoy nos invita a estar vigilantes, a orar sin desfallecer, porque viene el Señor, nuestro liberador. Es la oración que nos mantiene vigilantes, nos da la luz para ver nuestra interioridad, solo así nos conoceremos nuestras debilidades y pecados, sin oración nos podemos creernos los buenos, los que no hacemos nada malo, porque simplemente vemos lo superficial. Hoy el Señor nos exhorta a estar preparados y vigilantes a su segunda venida. “Se acerca vuestra liberación” nos dice, Jesús, la liberación que nos brinda es personal y profunda, una salvación desde dentro, porque nos libera del pecado y nos transforma en hombres nuevos, libres de los criterios y el lastre del hombre viejo y pecador. Una vez liberados, tenemos que aplicar nuestro esfuerzo a la transformación de la realidad por medio de la debilidad y la fuerza del amor, que es la única liberación posible, la única revolución eficaz. Amor que se hace justicia, fraternidad, solidaridad, paz, compromiso con el pobre y el marginado, porque ése fue el estilo de Jesús y es el espíritu de las bienaventuranzas del reino de Dios. Para ello:

            Debemos tener la mente despejada y el corazón sin lastre. El vicio, la bebida y el dinero, son las amenazas a la vigilancia. Pues el corazón del hombre puede dejarse guiar y olvidar de su creador, por ello es necesario examinarse siempre.

        La vigilancia es fundamental para reactivar las fuerzas y perseverar en la lucha diaria. La vigilancia del adviento nos llenará de esperanzas en nuestro Salvador.

 

Oración

 

Señor Jesús:

fuiste tajante y claro al afirmar:

«habrá señales en el cielo y en la tierra,

 pero tengan ánimo se acerca vuestra liberación”

previniéndonos así  dónde debemos poner nuestra esperanza y nuestro corazón.

Tu mensaje es un aviso importante:

no pongáis el corazón en las cosas, porque todo pasa...

   -no busquéis sólo lo presente, porque también el futuro cuenta...

   -no os dejéis deslumbrar por las ideologías,

   -porque sólo el Evangelio es vida y verdad...

Por eso nos recuerdas lo difícil que resulta

actuar en coherencia para seguirte,

pero así «tenemos ocasión de dar testimonio»:

un testimonio que supone:

     - utilizar las cosas como medios y no como fines;

     - comprometerse aquí y ahora,

        pero abiertos a la vida eterna;

-  proclamar la Buena Nueva

   con obras y palabras...

 Ayúdanos, Señor Jesús, a hacerlo así,

para perseverar en tu camino:

— relativizando todo lo material,

— esperanzados en tu salvación,

— comunicando «tu nombre» a los hombres.

AMEN.  

                                                              Lc 21,5-19

 

 ALIMENTANDO NUESTRA FE CON LA PALABRA DE DIOS

 

Lunes 30 de Noviembre de 2015  San Andrés apóstol

 

Romanos 10,9-18: La fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo

Salmo responsorial: 18: A toda la tierra alcanza su pregón.

Mateo 4,18-22: Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron

 

Diciembre

Martes 01 de Diciembre de 2015 Martes 1ª semana de Adviento

 

Isaías 11,1-10: Sobre él se posará el espíritu del Señor

Salmo responsorial: 71: Que en sus días florezca la justicia, y la paz abunde eternamente

Lucas 10,21-24: Jesús, se lleno de la alegría del Espíritu Santo

 

Miércoles 02 de Diciembre de 2015 Miércoles 1ª semana de Adviento

 

Isaías 25,6-10a: El Señor invita a su convite y enjuga las lágrimas de todos los rostros

Salmo responsorial: 22: Habitaré en la casa del Señor por años sin término.

Mateo 15,29-37: Jesús cura a muchos y multiplica los panes

 

Jueves 03 de Diciembre de 2015 Jueves 1ª semana de Adviento

 

Isaías 26,1-6: Que entre un pueblo justo, que observa la lealtad

Salmo responsorial: 117: Bendito el que viene en nombre del Señor.

Mateo 7,21.24-27: El que cumple la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos

 

Viernes 04 de Diciembre de 2015 Viernes 1ª semana de Adviento

 

Isaías 29,17-24: Aquel día, verán los ojos de los ciegos

Salmo responsorial: 26: El Señor es mi luz y mi salvación.

Mateo 9,27-31: Jesús cura a dos ciegos que creen en él

 

Sábado 05 de Diciembre de 2015 Sábado 1ª semana de Adviento

 

Isaías 30,19-21.23-26: Se apiadará a la voz de tu gemido

Salmo responsorial: 146: Dichosos los que esperan en el Señor.

Mateo 9,35-10,1.6-8: Al ver a las gentes, se compadecía de ellas

 

 

 

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