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28 DE Febrero De 2013

         Me ha dado mucha pena que Benedicto XVI no se haya acordado de los sacerdotes ancianos que no tienen donde “refugiarse” a pesar de sus edad… nadie en los comentarios ha reparado en  este olvido…

        Pidamos por ellos, entre los que me cuento, aunque no en las circunstancias de tantos amigo míos…

        Recemos por el papa y por todos los abandonados y olvidados por o haber contado nada ni en su vida ni en la cercanía de su muerte.

        Un abrazo de un anciano

        Pedro Gil

 

 

Quinquenio de la Pasión de Cristo

 

 La traición de Judas…

El lavatorio de los pies…

Jesús en Getsemaní…

Jesús con Pilatos…

Muerte de Cristo en la Cruz…

 

 

La traición de Judas

 

Estamos en Semana Santa…, Cristo va a Betania a casa de Simón el leproso, allí se presenta una mujer, que quebra un un frasco de alabastro conteniendo un perfume de nardo y lo derrama sobre su cabeza… En seguida se concentra las críticas de los sacerdotes y escribas contra ella. Cristo esta rodeado de esas almas hipócritas y abiesas que siempre están a punto de juzgar todas sus acciones. El escándalo es mayúsculo y siempre se traen razones aparentemente razonables y religiosas para criticar el gesto de humanidad de aquella mujer: “se podría haberlo vendido y dar a los pobres…

Cristo quita la careta de aquellos espíritus turbios y alaba el comportamiento de aquella mujer, cuyo dispendio es fruto de la generosidad y del amor más puro.

Aprovecha Judas este gesto para desengañarse totalmente de su maestro: este discípulo probablemente era un zelote, es decir , de los que esperaban un Mesías triunfador sobre los Romanos en una sublevación violenta como rey poderoso contra la humillación de Israel infligida por el Imperio Romano… Al comienzo de su seguimiento, al ver muchos milagros de Jesús ha ido ganando su confianza en su poder, pero al poco tiempo de su seguimiento ve que los milagros, aquellos signos de Jesús, se realizan a favor de los pobres leprosos, de los paralíticos, de los hambrientos…, de los ciegos y mudos. Ha visto él, el zelote de la ley, como su maestro ha dejado marchar a la mujer adúltera y se ha sentado a hablar y perdonar a una hereje e inmoral, aquella mujer de Samaría… En vez de levantar los ánimos contra los invasores ha proclamado, como resumen de su misión, unas palabras incomprensibles en donde el Reino…, dice, les pertenece a los mansos, a los pobres, a los pacíficos, a los perseguidos, a los que sufrientes, a los humildes… Se ha equivocado el y, quizás, alguno de sus compañeros, zelotes como él. No puede aguantar más a aquella persona a la que ha seguido, más mal que bien, durante cerca de tres años… A él le encomendaron la guarda de dinero, acogida con gran entusiasmo: así podría poseer muchos bienes para poder armar al ejercito de los luchadores la Ley y por Israel, pero el peculio no aumenta y hasta le parece bien recibir en su cabellera un precioso de perfume de nardo…

En ese momento se dirige a los sumos sacerdotes para poder entregárselos. El odio de los sacerdotes y letrados a Jesús y su deseo de hacerle desaparecer se ha hecho posible por un traidor…¡se les ha facilitados su venganza!. El trato es redondo, ellos al ver la actitud de Judas y su desencanto le ofrecen sólo… 30 siclos - lo que costaba un esclavo – .¡Tal era el precio de la vida de Cristo…! Desde entonces está buscando una ocasión favorable para cumplir su compromiso y su traición. Piensa hablar con Simón el zelote y, quizás, con Pedro,...

Hay muchos que se extrañan entre nosotros de cómo fue posible vender a Cristo… Yo me pregunto mi extrañeza que sólo fuera uno, el que lo pensara o, por lo menos, el que lo ejecutara, pues el Evangelio nos presenta como pensaban todos los apóstoles sobre”ser los primeros” en el Reino de Jesús, y la madre, ¡Ay de los afanes de las madres!, del limpio de Juan y Santiago le pide los primeros puestos para sus dos hijo… Y vemos que, hasta después de su Resurrección, le preguntan alguno si es entonces cuando va a restaurar el Reino de Dios… Cristo les habla, en esta ocasión, del Espíritu que les dará la inteligencia para comprender… No olvidemos que en el momento del prendimiento, Pedro reniega de él con juramento y todos los demás lo abandonan.

Hoy nos movemos todos en un mundo en el que parece que Dios no tiene sitio en parte alguna… Nuestras iglesias están llenas de ancianos y ancianas, que no representan sino una población que aparentemente no ha tenido el coraje de abandonar el camino de Cristo... La juventud, que es el futuro de la humanidad ha dejado, en gran mayoría, no sólo el cumplimiento sino el mismo creer en Dios. La figura de Jesús aparece como la de un soñador sin pueblo en unos momentos en los que el hombre no había conquistado todavía su propia libertad y atribuía a poderes divinos las características propias de su valía. Los mandamientos de la iglesia parecen sueños de viejos tiempos y la limpieza de corazón no es sino una cobardía frente al placer… Hoy no existe la inmoralidad, pues es la “amoralidad” la que reina en nuestro civilización… La fidelidad entre los matrimonios es algo olvidado desde que se comienza, un remedo del mismo, con las parejas de hecho… El fin justifica los medios  es la doctrina común de cada día al ver, como los que gobiernan, de cualquier signo, se han enriquecido a base de participar en el botín de los que pueden hacer los negocios más sucios…y detetables. Y todo nos parece natural… y la misma droga está en el horizonte.

No nos atrevemos a presentarnos como cristianos y, muchas veces, nos avergonzamos de exigir a nuestros hijos las virtudes de respeto y honradez que recibimos de nuestros padres y abuelos… Dios ha muerto se proclama por doquier,,, Y, con Dios, ha muerto el hombre en su más íntima dignidad.

Jesús se queda solo y abandonado en nuestros tiempos y en nuestras calles… Señor, ¡danos el coraje que tu tuviste, en el abandono y soledad de confiar únicamente en la fuerza de Dios… Hoy, y sobre todo hoy, hemos de creer en ese Jesús de la Pasión, que es la buena nueva del anuncio de que hasta la muerte ha sido vencida… Delante de nosotros se nos presentan dos opciones: “Vivir el misterio de la Pasión de Cristo! o abandonarle a él y a nuestra Iglesia”… Esta iglesia pecadora ciertamente, pero que nos actualiza la verdad de Cristo…. ¿Tenemos en el horizonte la resurrección de Cristo y la Resurrección de un mundo, en este tiempo abocado, según las leyes sociales, a un rompimiento con el cristianismo como una antigualla que pudo servir par los esclavos, pero no para los hombres de hoy que, como Prometeo, han robado el fuego de los dioses?.

Mira a Cristo en la cruz… Tú y yo tenemos la respuesta

 

 

El lavatorio de los pies

 

Después que les lavó los pies, tomo sus vestidos, volvió a la mesa y les dijo: ¿”Comprendéis esto que he hecho por vosotros? (S. Juan 13,12)

 

¿Comprendéis…?, es una pregunta que se dirige a todos nosotros y a la que tenemos que responder.

Podemos enfocar el tema en tres niveles de respuesta. Desde la primera que es obvia hasta la más profunda.

 

¿Una enseñanza?

La primera respuesta, la más simple, es que Jesús ha querido dar una enseñanza de solidaridad humana, de ayuda mutua. Esto es evidente.

En aquel tiempo se andaba con los pies desnudos en las sandalias. Los pies por los camino se ensuciaban con el barro y no parecía conveniente ni educado presentarse de esta forma en la comida; no olvidemos que se comía no sentados, sino echados, dejando los pies visibles. Comúnmente había en la puerta un esclavo que limpiaba los pies de los invitados; recordemos el pasaje de Lucas (7,44) cuando Jesús dice: “Simón, yo vine a tu casa y no me has dado agua para limpiarme los pies”. La pequeña comunidad de los apóstoles no tenía esclavos…Ciertamente uno de los doce podía haber realizado esta misión, pero nadie había pensado en ello y Jesús les da una lección. Esta interpretación ciertamente es verdadera, pero no es sino una somera aproximación del sentido profundo de esta escena.

 

¿Una lección moral, un ejemplo?

Este segundo nivel es más profundo. Significa la idea de que el más importante ha de servir a los demás. Es evidente cuando se contempla al maestro de rodillas por el suelo limpiando los pies de sus sencillos discípulos. Esta imagen nos dice mucho más que el concepto y siempre se grabará en la memoria de sus discípulos.

Romano Guardini nos dice con razón, que esta interpretación es demasiado práctica para ser verdadera, Es demasiado “moralista”,  y nosotros tenemos la tendencia de ser demasiado moralizantes y pedagógicos al interpretar los evangelios. Ciertamente Jesús nos ha dado un ejemplo, él es el modelo de todo hombre, es el único que es perfectamente hombre… y solemos añadir en nuestras homilías que él… ha querido darnos un ejemplo…No. Hemos de añadir, él ha vivido este gesto pura y simplemente. El en su vida ha vivido su vida humana en medio de sus discípulos y ha realizado lo que le pedían las circunstancias concretas. Precisamente porque Él no pensaba en ello  eran ejemplos, al ser naturales y auténticos… Si pensara en dar ejemplo, estaría Jesús cerca de representar, en gran medida, una comedia; esta palabra es dura pero la creemos verdadera. La naturalidad de lo vivido desde lo más profundo del alma es la verdadera virtud, que no pretende dar ejemplo sino vivir lo que le sugiere su vivencia en cada momento de la existencia.

 

La revelación del misterio de la humildad de Dios,

Jesús no nos quiere dar un ejemplo, pero sus actos son ejemplares, cosa bien distinta. Él es el perfecto hombre. La ejemplaridad de Cristo hace, nos dice Guardini, que con él comience verdaderamente la existencia cristiana. Jesús es el fundador de la posibilidad de ser cristiano. De esta forma el lavatorio de los pies no es primariamente una enseñanza moral, sino la revelación de un misterio. El verdadero cristiano va más lejos que la moral. Ciertamente implica una moral, pero la sobrepasa. Para comprender esta enseñanza citemos, con la imagen del lavatorio de los pies, el maravilloso pasaje de Pablo a los Filipenses (2,5-9): Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:

“El cual siendo de condición divina,

no codició el ser igual a Dios

sino que se despojo de sí mismo

tomando la condición de esclavo.

Asumió la semejanza humana

Y apareciendo en su porte como hombre

Se rebajó a sí mismo

Haciéndose obediente hasta la muerte

Y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo exaltó

Y le otorgó el Nombre,

Para que al nombre de Jesús

Toda rodilla se doble

En los cielos y en la tierra y en los abismos

Y toda lengua confiese

Que Cristo Jesús es el SEÑOR

Para gloria de Dios Padre”.

 

Aquí aparece el verbo “rebajarse” y “despojarse”. La humildad de Dios es el signo del verdadero poder. El todo poderoso es el que se inclina hasta el más pequeño y más débil. El verdadero poder de la humildad no la posee, excepto Cristo, ninguna persona ni ningún ángel.

El ángel más sublime y luminoso, que contempla a Dios y nos contempla, es impotente para inclinarse libremente y con toda verdad delante de la criatura más débil y pequeña.

Jesús es el esclavo y entra de este modo en la esclavitud, Él se arrodilla delante de los hombres, Esto constituye, paradójicamente, su verdadero poder. Para poder amar de esta manera hace falta, respito, ser todo poderoso…

Cuando contemplemos el lavatorio de los pies, reflexionemos en la humildad de Cristo al hacerse un hombre de tal condición. Caigamos de rodillas nosotros, los piadosos, que nos creemos poderosos cuando somos los que humillamos y despreciamos a los que nos rodean, empezando por los más pobres e indigentes.

¿Dónde está Dios en el siglo XXI?. ¿Donde están los servidores que viven desde la bienaventuranzas?

 

 

Gethsemaní

 

 

La agonía de Cristo nos muestra la profundidad de su sufrimiento. La muerte siempre es un umbral y cuando llega la hora, en ese instante, tenemos una dimensión de término…de la vida. La agonía es el sufrimiento en la misma historia de nuestro mundo. Podemos decir que un Dios, que no fuera el Dios revelado por un hombre agonizante por amor, no puede no ser el verdadero Dios; no es posible.

Toda agonía supone el desdoblamiento de la unidad. Se dice que la mujer, cuando da a luz, sufre una verdadera agonía. Ella y su criatura  no son sino una unidad y el nacimiento es la rotura de la misma; lo que era uno, la mamá y el bebe, llegan a ser dos. Cuando una persona querida, a la que amamos profundamente fallece, podemos decir que experimentamos la agonía del corazón… Aquella unidad que existía, en cuanto es posible a dos personas, ha quedado rota y ese vacío ya nadie lo podrá llenar…: serán otras voces, otras miradas, otras amistades, otros amores, pero aquella mirada de profundidad con aquella persona amada en el alma, no se puede dar… Su presencia será la de la ausencia permanente y para siempre en esta vida.

Podemos afirmar que, para la conciencia de Cristo, el Padre desaparece, se oculta. Ciertamente Cristo no deja de ser en todo instante hombre-Dios, pero para su conciencia de hombre es como si no fuera Dios. Nosotros lo contemplamos en Gethsemaní  postrado y roto como un pobre hombre.

Tanto en San Mateo, como en Marcos y Lucas se reflejan los diversos aspectos de aquella soledad angustiosa. Marcos nos dice que iba, de los apóstoles a postrarse en el suelo y del suelo a los apóstoles… Los nervios le traicionaban como a cualquier hombre que no puede soportar su destino.

El Evangelio añade que se caía, que no podía tenerse en pie. Sobre Él pesaba todo nuestro egoísmo, todo el pecado del mundo, el tener que sufrir los sufrimientos de toda la historia de la humanidad. Se identifica con el pecado hasta el punto de que a los ojos de Dios, aparece como “pecado”, en palabras misteriosas de Pablo. Dentro de unos días subirá a los altares el Padre Damián, el misionero belga de Molokai, que se hizo leproso para convivir más íntimamente con sus hermanos olvidados, como malditos de todos, en aquella isla perdida.

También se nos dice que experimentaba la angustia más profunda en cuerpo y espíritu y que tenia miedo…, miedo a morir, miedo al sufrimiento, miedo a sufrir y, quizás el miedo más profundo, miedo al miedo constante. Siempre repite la misma oración…: “Padre, que pase… de mi este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya”. La misma oración se le hacía insoportable. Y el culmen del dolor, aparentemente sin sentido, lo dibuja el evangelista con las palabras más duras, según mi modesta opinión, de Jesús: se moría de tristeza…

El mismo evangelio nos dice que se le apareció un ángel… El ángel representa la presencia y la ausencia de Dios al mismo tiempo. Presencia pues era enviado por Dios, ausencia pues no era Dios, sólo una criatura

Queridos hermanos no tengas reparo en gritar a Dios y a Cristo cuando no ves ningún horizonte en tu vida, y ten el coraje, en esas tentaciones continúas de desesperanza, de añadir con Cristo, hágase tu voluntad. Las cartas de la Madre Teresa de Calcuta - que han sorprendido a tantas personas por su contenido sobre las tentaciones de ateismo tan radicales durante casi cuarenta años - son una muestra de ese claro oscuro del que nos hablan las almas místicas que ellas describen como noches del sentido y del espíritu. En esas noches siempre aparece un rayo de luz que nos permite no caer en la desesperación. De esa tentación nos habla seriamente Teresa de Lisieux cuando nos dice que no dejemos alguna pócima venenosa cerca de las personas que sufren tormentos horribles…

En medio de estas luchas internas de Cristo, una banda ¡sic!(entre ellos sacerdotes, letrados, jefes de la guarda del templo y venerables ancianos…) conducida por Judas, éste se acerca a Jesús para darle un beso. Jesús le dice: “Judas con un beso entregas al Hijo del Hombre”, uno de entre ellos (Pedro), saca la espada para defenderse y a un criado del Sumo sacerdote le arranca la oreja: Jesús dice: “déjalo”; y cura al criado. Jesús dejándose prender añade: “Esta es vuestra hora y la de las tinieblas”. Estamos en esta escena ante la concentración del reino del mal: Traiciones, negaciones, abandonos, violencias, mentiras y falsedades…

Todos lo abandonaron… prosigue el evangelio. Contemplemos esta fuga…  …
¿Huyeron por temor a ser conducidos como Jesús?... ¿lo piensa Jesús?, pero más íntimamente es consciente de que se han sentido defraudados; ellos esperaban contemplar un milagro espectacular de  su omnipotencia, pues creían que era el Mesías. Pero ahora les ha vencido la duda: si lo fuera no hubiera dejado que sus enemigos le impidiesen el comienzo del Reino de Dios… Todo se mezcla en unas mentes sencillas y, el conjunto de esos pensamientos y sentimientos encontrados, hicieron que Cristo se quedara solo. También nosotros hablamos a menudo de la omnipotencia de Dios y ante el problema del sufrimiento y el mal dudamos muchas veces de si Dios es bueno, pues si pudiera evitar el mal y no lo hace… ¿preguntas, dudas, vacilaciones, tentaciones siempre?.

¿Por qué después de contemplar el sufrimiento de Cristo en Gethsemaní no sacamos la conclusión de que la omnipotencia, consiste en su total impotencia y es, por tanto, en esa impotencia en la que se revela su omnipotencia?.

Señor, te pedimos en esta hora un poco de fé, en los momentos en que el sufrimiento se apodere de nuestras vidas y la de los seres más queridos, y la gracia de la fortaleza, a pesar de nuestras propias debilidades, siempre presentes.

 

 

Jesús ante Herodes y Pilatos

 

 

Jesús es conducido ante Pilatos… He aquí el encuentro de dos hombres cara a cara Y, en ese dialogo entre ambos podemos contemplar a un hombre bien intencionado, Pilatos, que sin embargo es un hombre político y mediocre. Le acusan a Jesús de ser Rey… y Jesús a la la pregunta de Pilatos de si verdaderamente es rey responde afirmativamente añadiendo: “Yo soy rey y para eso he venido al mundo para ser testimonio de la “verdad”. Rey de la verdad… y Pilatos, el escéptico sonriendo le dice mientras baja los hombros “¿Qué es la verdad?. Hay una bella página de un autor moderno en el que se examina la actitud de Jesús ante Herodes…: Jesús no puede contestar que es la verdad, pues él mismo es la Verdad y si Pilatos ante la Verdad encarnada no ha podido contemplarla ¿cómo va a comprender una definición de la verdad?…

Hoy también muchos se mueven en un escepticismo y relativismo en el que la “ley natural” y las verdades más claras y distintas son contempladas como si fueran opiniones que han sido validadas durante un tiempo...: El derecho a la vida del nasciturus…y el crimen del aborto se traduce como si fuesen una interrupción del embarazo(consecuencia más de 100.000 abortos al año)…Al deshacerse de los ancianos se le llama “dignidad para morir” en vez del verdadero nombre de “eutanasia” y la sociedad contempla, sin escándalo, esas amoralidades con el pretexto de pretendido derechos de la madre y de las personas ancianas.

Pilatos, sin embargo, se da perfectamente cuenta que ha sido entregado por envidia y no por motivos políticos, pero le amenazan con  acudir al César y el hombre político para quien el bien particular no es lo importante sino el bien llamado social… va cediendo poco a poco, con  intención, de liberar al inocente, pero las circunstancias hacen que pretenda acallar su conciencia con un lavatorio de las manos… Y entre tanto para ganarse la compasión de la multitud le manda flagelar:

Atado a una columna Jesús recibe un duro castigo no sólo en su cuerpo sino en su mismo espíritu…; roto y humillado, pues se le ha entregado a la soldadesca, que no sólo le azota, sino después de ese inmerecido castigo, sufre la humillación más indignante de parte de la soldadesca que – sin mandato de Pilato – la realiza por su cuenta: “La Coronación de Espinas”: Es una parodia, la parodia ante el que pretende ser rey de los judíos le vamos a coronar. El Verbo encarnado objeto de un juego de distracción y burla de toda la soldadesca. EL sufrimiento más profundo se convierte en diversión… Todos los que hemos vivido, más o menos, al guerra hemos podido contemplar el gozo enfurecido del populacho cuando se llevaba a fusilar a unos pobres inocentes durante todas las contiendas… “Pan y circos”, decían los antiguos romanos ha de darse al populacho y, añadimos nosotros, en el mundo moderno, también sangre, sangre, sangre para a regocijo de la animalidad de cada uno que contempla entre risas la muerte sin ningún sentido de tantos inocentes.

Pilatos  le envía a Herodes para que lo juzgue y, este hombre vulgar y ramplón, quiere que haga unos milagros para entretenerse él y su corte de pacotilla… Cristo no le contesta… El silencio es la respuesta más dura ante unas almas viles. Frustrada la esperanza de Herodes le reenvía vestido de rey bufón de nuevo a Pilatos… La figura humillada  de Cristo hace que vuelvan a ser amigos ambos, tan mediocres, individuos.

 

Muerte de Cristo en la Cruz

 

 

Cristo sube, sin fuerza y agotado, la montaña del calvario con la cruz a cuestas… Por tres veces cae bajo la cruz, no sólo por el peso, sino por todo lo que ha padecido en cuerpo y espíritu en aquellas horas… El hombre Jesús no puede con la cruz…; la debilidad de Cristo nos recuerda nuestras propias debilidades morales…, cuantas veces caemos en la tentación…; él con sus caídas asume nuestras propias caídas. Silencio, lágrimas, oración de perdón y de amor a un Dios tan grande que es capaz de caer tres veces… en unos pocos metros. He aquí de nuevo la omnipotencia de Dios frente al tema del sufrimiento y del mal. Hay muchos que piden a Dios cuenta de los males del mundo y aunque Jesús nunca hizo una reflexión sobre el mal, luchó con todas sus fuerzas contra el mal y sanó a los que lo sufrían y, sobre todo, asumió el mal del mundo en y con sus sufrimientos. Aquellos argumentos de los viejos ateos griegos sobre Dios y el mal: “Quiere y no puede”…, “no quiere y puede”, “ni puede ni quiere”…, han de mirarse desde una cruz, pues la cruz es la verdadera pista para poder admitir a  un Dios bueno y al mal en el mundo y del mundo.

         Jesús no puede más y casi obligan a Simón de Cirene a que le ayude a llevar la cruz…: nueva humillación al tener que servirse de un hombre que pasa…, para llegar a la cima… Nosotros queremos ser independientes y pretendemos ser como dioses y creemos, a menudo, que la existencia de Dios nos quita la verdadera grandeza y libertad del hombre en su realización en y con el mundo… En la figura del Cirineo  se muestra la verdadera grandeza del pedir y sentir ayuda de los demás.

Ya está clavado en una cruz…, sin apenas sangre, erguida la cruz sobre la tierra, su tierra y entonces comienzas las preguntas, las tentaciones, las burlas y gritos, mientras Jesús va desgranando unas pocas palabras: “A otros ha salvado que se salve así mismo y creeremos en él…”. Jesús mira entre la bruma de una sangre seca y contempla esa tierra que ha sido la suya y a los judíos, él, judío, que ha venido anunciarles la buena nueva… La tentación es tan fuerte como en el desierto, pero la fuerza de Dios, y lo repetimos de nuevo, se muestra en su debilidad, aunque hiciera el milagro y bajara no le creerían. Él, el hijo de Dios ha sido rechazado; ha de asumir esa derrota salvadora.

Comienzan sus palabras, son gritos de estopa en su pesada garganta, y al ver a su madre y a Juan les dice: “Madre, he ahí a tu hijo, e Hijo he ahí a tu madre”. Que duras y verdaderas las palabras de Jesús: Madre, tu eres llena de gracia, pero criatura; entre “tú y yo” hay una distancia infinita; eres de ellos y has de estar con ellos y para ellos, Juan te pertenece más que yo, yo pertenezco al Padre. La distancia siempre marcada por el evangelio, María y José no le comprendían, queda fijada en esta primera palabra de Jesús… Hemos ganado una madre, que será siempre madre nuestra; gracias Jesús… ¡María, nosotros somos criaturas, no nos abandones nunca en nuestras caídas y danos la ilusión y coraje de poder seguir a Cristo!.

Tengo sed…Sed corporal por la falta de sangre y perdida casi total de líquidos y “sed” de salvar al mundo, especialmente a los hombres; para eso se encarnó y se ofreció a su padre como propiciación y mediador de nuestros pecados. Él es el verdadero sacerdote que ha unido a los hombres con Dios y a Dios con los hombres y, por tanto, el único pleno y verdadero mediador, por eso le llamamos verdadera y estrictamente Pontífice. Nosotros debemos ser todos sacerdotes, al constituir un cuerpo cuya cabeza es Cristo, al servicio todos de todos en ayuda y  colaboración verdadera con los sacerdotes ministeriales.

Dios mío, Dios mío, ¡Por qué me has abandonado!. Gracias, Señor, porque en este grito están resumidos todos los gritos de la historia de la humanidad. Una historia de sufrimiento y de muerte, en la que la “guerra” es el núcleo alrededor del que giró la vida de tantos inocentes, que murieron sin sentido ni de patria, ni de honor, ni de necesidad imperante para defender los valores de la existencia. La mayoría de las muertes ya no se dan en el campo de batalla, sino en las ciudades destruidas para desalentar a las poblaciones y crear el ambiente de derrota y pesimismo. Nos sentimos abandonados de todos por mor de unos llamados estadistas que se creen legitimados para pensar y actuar por el pueblo, que es el que verdaderamente muere. Y todavía hay personas que pretenden legitimar las guerras… En los campos de concentración se moría por “ser judío”…, era morir por una causa; en las guerras anónimas se muere por estar viviendo en unos países subdesarrollados, que tienen en el subsuelo recursos necesarios para las sociedades del capitalismo salvaje del bienestar. Cristo, tu grito es el grito de los que ni saben que pueden, por lo menos, gritar. Tú estas con ellos y lo desconocen. Tu has gritado “por ellos” y tú eres Dios… y ¡¡nadie tiembla!!.

“Hoy estarás conmigo en el Paraíso”… Ante todo la justicia, gritan los bien pensantes de este mundo… ¿Todo homicida ha de pagar su culpa?. ¡La justicia de Dios perdonando por escuchar sólo una palabra de confianza, es verdadera justicia!. Sólo desde una cruz, un inocente total y absolutamente, puede ejercer la “injusticia de la misericordia”.

“Padre, perdónalos por que no saben lo que hacen”. Todos somos tierra, aunque no sólo tierra y la tierra nos arrastra hacia un egoísmo inconfesado e inconfesable. ¡Qué sabían aquellas marionetas que seguían a lo sumos sacerdotes cuando gritaban crucifícale, crucifícale! Y los Sumos sacerdote llenos de envidia y endiosados desde niños por sus privilegios, con el odio en el corazón, ¿sabían lo que hacían?. ¿Qué libertad tenían después de una educación en la que la hipocresía y el “cumpli– miento” era la forma de mantener al pueblo oprimido y obediente?. El destino les había dirigido predeterminados y nacidos para juzgar, no para ser juzgados por nadie, ni por Dios.

Sólo Dios puede decir esta palabra pronunciada por Jesús…, o era  Dios o era un enfermo mental y, a pesar de este dilema, hay mucho “erudito” que, sin creer en su divinidad, afirma que el Nazareno ha sido uno de los grandes personajes de la historia… ¿Quién comprende las mentalidades de este mundo?.

 

Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu. “Salí del Padre y vine al mundo, de nuevo dejo en el mundo y me voy al Padre”. Que ante tu cadáver hagamos un acto de fe como el centurión al contemplar tu modo de morir: “Verdaderamente este era Hijo de Dios”.

Ante Cristo muerto sólo silencio…, contemplación…. Un horizonte se abre, una esperanza se dibuja… “al tercer día resucitaré”.

 

 

                                           Todo es importante

 

¡Canta cigarra, canta sin descanso,

une tu voz monótona y sencilla

al coro universal hondo y solemne

lleva tu pobre nota repetida

al concierto sinfónico del mundo;

canta cigarra, canta en la campiña

de tu efímero paso por la tierra

            el siempre vivo amor!.

 

Canta, cigarra, canta sin descanso,

vierte tu nota que, aunque pobre, es tuya

en el coro sin fin de las edades;

vértela resignada a tu fortuna;

déjala que se pierda en el océano

que enriqueces con tu nota ruda;

canta tus ansias, canta tus amores,

                    cántalos sin cesar!

 

        Estas dos estrofas de un magnífico poeta(¿Quién?) me han servido, enfermo, a las 2 de la mañana para pensar un poco sobre lo importante y lo no importante en a vida. ¿Qué es importante en la vida escribir la República de Platón, con su teoría de las ideas, o sencillamente pasar por la vida intentando ayudar al que lo necesita…

        Me encanta Platón, pero admiro mucho más en mi vida a una sencilla mujer, que viene con 70 euros todos los domingos para los pobres; este dinero lo puede ahorrar al no ir a la peluquería y otros ahorros similares… Tiene una hija enferma psíquica y su marido inválido. Se desvive por todos sin darle ninguna importancia a lo que hace. No sólo pensando en el reino de los cielos, sino en el reino de la tierra me ha ayudado, mazo, para ser más sencillo, e intentar, explicando Platón…, dar a todos un poco de erudición, que es lo poco que poseo.

        Un día se acerco un adolescente de 16 años pidiendo que le ayudara a hacer un trabajo para aprobar la filosofía de “cuarto de la eso”. Yo he de confesarlo, nunca me he dedicado – a no ser a mis adolescentes – a explicar lo que aprendí en varios años en diversas Universidades… Me preguntó cuánto le iba a cobrar…, le conteste – que nada… Pasó el tiempo, hice lo que pude y aun lo que no puede pues, el interés por la filosofía estaba muy lejos de sus preocupaciones… Aprobó y sólo el chaval me llamó. Su tía profesora de un Colegio de segunda enseñanza y su abuela, dignísima dama, hicieron mutis por el foro… Me sentí más alagado por la llamada del rapaz, tío, que cuando daba clases a mis alumnos de preparación al sacerdocio o en la universidad…, Allí me admiraban, aquí podía ayuda sin darme ni dar importancia la que lo hacía.


¡Cantaba mi filosofía como la cigarra!

 

 

 

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